Salgo a la calle como un día cualquiera, con mil cosas en la mente que aún me quedan por hacer, pasan las horas creyendolas yo interminables y cuando regreso a casa me doy cuenta que de todo, no he hecho ni un cuarto de lo que debería pero igualmente me parece suficiente. Esa sensación me produce ahogo y cansancio. Tengo miedo a que todo me parezca suficiente, quizá por eso nunca estoy conforme, pero como sabré entonces cuando es bastante realmente? como sabré el momento en el que debo dejar de pedir?
Angustioso es para mi el sentir que quizá no podre tener lo que necesito, teniéndolo al tiempo, delante mío.
Pararme a pensar resultaría lo mas lógico, pero es tan aburrido pensar siempre en lo mismo. Quizá debería
poner mis cartas sobre la mesa de una vez, dejarme de estupideces y cambiar el "quizá" por un "es suficiente".
Pero me he dado cuenta, que no tengo mesa en la que poner mis cartas.

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